miércoles, 23 de mayo de 2007

11-M contado en primera persona


Todos estábamos en ese tren pero ¿que pasaría si nuestra vida cotidiana la transladásemos a aquel día?
Era una mañana tranquila.El viento azotaba mis ventanales y me disponía a levantarme para empezar un nuevo día lleno de actividades por hacer y conocimientos que adquirir.Como cada día me gusta asomarme a mi ventana y contemplar durante un instante la ciudad despertando de su letargo.Mi madre como cada día me preparaba el desayuno mientras yo ultimaba detalles para poner rumbo a la universidad.Suelo desayunar poco y rápido y ese día no fue una excepción,cogí mi mochila y llame al ascensor tan pronto como pude,ya que suelo llegar tarde a la parada del tren.Mientras subía el ascensor mi madre me dio unas palabras de aliento y tranquilidad ya que tenia un examen muy importante y lo había preparado durante muchos días.Llegado el ascensor me dispuse a entrar en el y sin vacilar pulse el botón para bajar a la entrada de mi casa.Mientras se cerraban las puertas del ascensor mi madre y yo compartimos un momento de complicidad al rato que me despedía de ella.Mi padre suele irse muy temprano a trabajar y no tenia ocasión de poder hacer lo mismo.Una vez fuera de casa con pasos largos me apresuré todo lo que pude para no perder la parada y de paso coger un buen sitio ya que a esas horas la parada estaba llena de trabajadores.Cada vez que los veía me enorgullecía,llenos de vitalidad y energía ,dispuestos a luchar por el pan de cada día.Ya en el interior del tren me encontré con unos amigos de clase y empezamos a hablar de chicas porque no nos gusta hablar de estudios antes de un examen,preferimos liberar nuestra mente con asuntos mas simples.El tren empezó a moverse y a desplazarse....durante el trayecto algo empezó a ir mal(como si fuera la premonición de algo terrible),una calma casi sepulcral azotó todos los vagones,cuando sin mas dilaciones y suspiros hubo dos grandes explosiones en los vagones.En aquel preciso momento mi vista adquirió un color blanco brillante y mi cerebro retrocedió en milésimas de segundo al pasado dándome cuenta en aquel momento que jamas volvería a ver la sonrisa de mi madre por las mañanas,ya no volvería a jugar con mis amigos,no podría despedirme de mi padre,el dulce calor de mi novia desaparecería y todo cuanto he trabajado y luchado se desvanecería como el tiempo que dura un suspiro.


No hay consuelo,solo llanto pero siempre habrá una pequeña esperanza por la que aferrarnos y continuar con nuestra vida.
Esta historia nunca sucedió,pero nos podría haber pasado a todos.
Quiero que penséis y disfrutéis cada momento de vuestra vida porque nunca se sabe cuanto durara
Este es mi pequeño homenaje a las víctimas del 11-m y a las victimas que en vida a dejado
Dedicado también a mi amigo Rubén que en paz descanse víctima de otra tragedia (el cáncer).Una gran persona y ejemplo a seguir.Algún día nos volveremos a ver amigo.....pero aun no.......aun no.........